Javier Sánchez-Collado

Sanchez Collado apaisada

¿Es posible, en unas pocas horas, degustar buena literatura? Sí; eso son los “aperitivos literarios”, una selección de breves y variadas obras que buscan abrir el apetito lector, despertar las ganas de leer.
Leer es algo fascinante. Pero aún lo es más si se puede hablar y dialogar con otros acerca de lo que se ha leído. Se abre así la posibilidad de debatir sobre los grandes temas humanos, a la vez que se descubren algunos de los principales recursos de los escritores.

Javier Sánchez-Collado


Mini Bio

Javier Sánchez-Collado es licenciado en Filosofía y Máster en Gestión Cultural por la Universidad Complutense. Ha enseñado Filosofía y Literatura en España y Chile, país en el que actualmente reside, desarrollando un proyecto de animación a la lectura para jóvenes. Como dramaturgo, ha colaborado con varias compañías de teatro y ha publicado la obra Currículum (vitae). Ha organizado diversos encuentros y seminarios de formación teatral para estudiantes, y es asesor de la fundación HUV de promoción de la lectura.


Trabajos

Currículum (Vitae)

Escena XV de su novela (Editorial Sekotia, Madrid, 2014).

Todo el mundo va hablando por teléfono móvil en la calle, en el coche en el tranvía, y en el metro se duerme, pero todo el mundo va hablando por el móvil o se calla o se duerme como en el metro porque en el metro no se puede hablar, está comprobado que no, pues no se puede sin móvil, por eso la gente lo único que hace es hablar por el móvil, pues no estamos solos, ¿no?, y hay gente que nos escucha y que nos llama con el móvil que nos sirve para hablar, como la maquinilla de afeitarse las palabras, de rasurarse la soledad que crece tan rápida en la cara, en la mejilla nos la ponemos y entonces hablamos las palabras salen fácilmente, como cortarse las uñas que se hace a solas, pero aquí lo puedes hacer en cualquier sitio, no importa que te vean las nalgas del alma que también se limpian en el móvil los negocios sucios en público para quedar con el alma blanca y con los números rojos, verás, que es verdad que estamos hablando todos con tu novia la mía no pues siempre va a mi lado hablando en el móvil digo que todos hablamos de eso y lo oímos que es lo normal que lo hagamos cuando el destino nos marca y vamos en el autobús o en el mercado y nos suena a nosotros y me da pena a veces cuando veo a esos dos que pasean por la calle en silencio de ascensor o que llevan veinte años juntos porque ni se han dado cuenta y seguro que lo mejor es que lo arreglen con el móvil paseando los dos de la mano hablándose el uno al otro por antena, muy cerca, pero por satélite que sirve para maquillarse las almas, la vida, y que cuentas que caminas, que hace frío o es de noche, que te duele la cabeza, que el autobús llegó tarde o que te echo de menos, pero sin el móvil no se puede, con lo difícil que es mirar una cara de no te estoy escuchando que está ahí que ya sé cómo es que no hay quien le dé colorete a esa vida, pero a veces te ocurre como a ése que no tiene quien le escriba pero con el buzón todo el día a cuestas, con el cartero mirándote a todas horas porque ya no puedes pensar que hay retrasos o que el teléfono ha sonado mil veces cuando tú no estás en casa que es ese el mejor momento para que los amigos, los buenos amigos, te llamen cuando tú sales y entonces qué pena pero te llamarán mañana, seguro, cuando vuelvas a salir de casa que por eso son buenos amigos, que no dejan nunca de llamar porque lo necesitas tú, tan solo, no sé cuántos los días con el móvil y sin llamadas, que da igual que salgas de casa, que siempre te mira con ese único ojo que no guiña nunca, y por eso los amigos ya no llaman, no se atreven, por el móvil ese mirón aunque siempre te dicen que no que si él va contigo hay mil sonrisas que te llaman y te dicen que hola que cómo estás que será problema del modelo y que te compres otro pero que si no será que el tuyo no funciona que ya lo verás, como quien no tiene quién le escriba, como el cartero, como el móvil, como el coronel, que es lo mismo, que mierda.


¿Te apetece aprender con él?





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