La escritura transparente

13

nov

Escritura transparente. Pluma antigua

Comunicación, Literatura, Periodismo

Escribir bien no es fácil. ¿Cómo podemos conseguir no decepcionar a la persona que está leyendo nuestro texto, sea del tipo que sea? ¿Cuál es la fórmula mágica para darle exactamente lo que está esperando? No cumplir las expectativas de nuestro lector es algo que nos sucede a menudo y que tenemos que tratar de evitar porque la decepción es una de las peores sensaciones que existen, de las más difíciles de olvidar. Para evitar esto, el mantra dice: lee, lee y lee. Pero a veces esto no es suficiente. Recuerdo a una amiga que tenía en la facultad (la llamaremos Beatriz) que leía mucho y, sin embargo, cometía faltas de ortografía atroces. Los profesores le recomendaban que leyese, a lo que ella contestaba que ya lo hacía. Yo le aconsejaba que utilizase sinónimos en palabras en las que dudase. Pero Beatriz me decía que nunca dudaba. En aquel momento, ni los profesores ni nosotras (las amigas de Beatriz) pensamos en que una buena solución habría sido que consultase manuales de redacción, como el que ahora acaba de publicar Libros del K.O.

Portada La escritura transparente de William Lyon

La escritura transparente es un breve y sencillo manual escrito por el periodista William Lyon enfocado al terreno periodístico pero que vendrá bien a cualquier persona que quiera mejorar su escritura. En él aparecen numerosos ejemplos de textos publicados en diferentes periódicos (españoles la mayor parte aunque también extranjeros) que Lyon analiza, destacando sus aciertos y, sobre todo, sus errores. Entre los consejos que el veterano corresponsal lanza, por encima de todos destaca la empatía con el lector: ponte en su piel y así sabrás qué espera de ti. También nos aconseja que partamos de una estructura previa, de un esqueleto temático para escribir con orden y precisión. Una vez que nos hemos puesto a escribir, tenemos que huir de los tópicos y de las oraciones subordinadas imposibles donde solo conseguiremos perdernos. Cuando hayamos terminado, no podemos olvidar revisar lo escrito. Y si lo leemos en voz alta, mucho mejor. Además de por su carácter práctico, el manual también es interesante porque nos acerca al trabajo de los periodistas de agencias que trabajaban en la España de finales de los años 60. En esa época Lyon fue corresponsal en la delegación española de la agencia estadounidense United Press International. Gracias a su ejercicio de memoria, revivimos con él las dificultades técnicas e informativas por las que tuvo que pasar en aquellos años. En el manual Lyon también destaca la labor de los editores de estilo de los medios de comunicación, una figura casi invisible en nuestro país pero con gran peso en el periodismo anglosajón, donde dan mucha importancia a la calidad de los textos publicados. También se refiere al fugaz diario El Sol y su apuesta por un periodismo más colorido. Con los consejos de Lyon podemos mejorar nuestra redacción aunque no podemos perder de vista una de sus sentencias categóricas: “No es fácil escribir bien. Una minoría parece haber nacido con este don, pero los demás seguimos aprendiendo”. Hagámosle caso. Sigamos escribiendo y aprendiendo.

Publicado por: Marian Chaparro. Profesora de TIC en los Grados de Humanidades y Comunicación de UNIR


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