Europa desde la distancia

08

may

zweig

Cine, Cultura, General, Literatura, Pensamiento

Stefan Zweig: Adiós a Europa (Stefan Zweig: Farewell to Europe)

Directora: Maria Schrader

Francia, Alemania, Austria, 2016

 

Cuando se cumple un mes escaso del 60 Aniversario de la Unión Europea, ha llegado a las pantallas españolas esta interesante película sobre Stefan Zweig, el escritor austríaco y judío (1881-1942) que escribió obras como Momentos estelares de la Humanidad, Legado de Europa, Carta de una desconocida, La curación por el espíritu o sus magnéticas obras históricas, como María Antonieta, María Estuardo o Fouché. Un modo elegante de mostrar que, si bien no todo es perfecto en el Viejo Continente, sí que cabe fijarse en ciertas figuras que se han sentido radicalmente europeas, incluso desde la distancia.

La película, muy meritoria, trata sobre los últimos años de Zweig (encarnado por un actor que se parece, sin embargo, al filósofo Max Scheler), en permanente andanza por América del Sur, con alguna temporada en Norteamérica; unos años de pesar nostálgico por Europa, pero también de esperanza en el continente joven, y muy especialmente en Brasil, país sobre el cual escribió un libro. La historia, visualmente muy cuidada, se abre con una toma realizada con mucho esmero sobre un enorme centro de flores que cubre toda la pantalla; son las flores que, como se nos dice a lo largo del film, simbolizan la mezcla de culturas y de colores presentes en ese país.

No es este el único detalle que muestra que quien está detrás de la cámara, diciéndole en qué se debe fijar y mostrarnos a los espectadores, es una mujer: se nota también en la asombrosa ausencia de toda escena violenta en una película que está ambientada y que trata en gran parte sobre la II Guerra Mundial; o en la manera de contarnos la belleza que tiene una carrera de caballos, ofrecida en homenaje del escritor. No es primariamente la velocidad lo que María Schrader nos quiere mostrar, sino la melodía visual que forman las patas de los caballos veloces cuando se las capta a cámara lenta. O el modo en el que los empleados preparan cuidadosamente la mesa donde vendrán los invitados; e incluso la cadencia con la que estos van llenando la sala, se saludan con calidez, se disponen alrededor del admirado escritor y de las autoridades brasileñas. Es una cámara atenta y detallista, que nos deja a los espectadores contemplando la escena lo más cerca posible de Zweig, viendo sus ademanes elegantes, sus modales corteses reforzados por el uso del francés.

Este es otro de los aspectos en los que la directora se ha detenido con detalle: a lo largo de la película, sobre todo si la vimos en el lenguaje original, se juega con los matices de las lenguas, cómo suena el alemán en un auditorio hispanohablante, cómo los periodistas, que preguntan en francés, en inglés, son traducidos, para que el escritor pueda entender sus inquietudes y expresarles su independencia de juicio (el espectador escucha primero la versión en una lengua, luego en la otra, de labios de la traductora que está en la película). O cómo es la musicalidad del portugués, que funciona como un idioma-puente en la película, pues gracias a él se nos muestran dimensiones más humanas de la vida de los Zweig. Hay una de estas escenas que saltan del portugués al español y luego otra vez al alemán, que sorprenden por su crudeza sincera: la señora Zweig habla con un humilde hombre brasileño y le explica que no pueden volver a su casa en cuatro simples palabras, porque “hay guerra; somos judíos”.

Hay que recalcar que esta película logra, poniéndonos delante de los ojos los homenajes en escenarios tropicales, los largos viajes a través de las verdes plantaciones y las pequeñas conversaciones de escritores, que sea el espectador el que imagine todo lo que en ese momento está pasando en Europa. ¿Es esto posible? ¿Imaginar la guerra gris y negra, cuando lo que se tiene delante de los ojos es un intenso escenario vegetal? Esta película, desde luego, lo consigue, pues la directora apela a lo consabido -sin insistir en ello-, a lo que tanto ella como los espectadores saben de la enorme y despiadada guerra europea.

Porque además, nos muestra cómo Zweig se sigue sintiendo europeo desde la distancia y sufre de una ruptura interior, pues no quiere realizar una condena pública, como dice a los periodistas en una frase memorable: “Yo no escribo desde el odio”. Y a la vez, tiene que afrontar las consecuencias de un enfrentamiento irracional, cuando recibe peticiones de ayuda y siente el compromiso de responderlas.

Esta directora alemana ha logrado, además de mostrar que hubo escritores con voz propia frente a lo que le sobrevino a Alemania en los años treinta del siglo pasado, enseñarnos a la vez la intensidad de los círculos intelectuales de esa época, como la asamblea del PEN Club (Poets, Essayists, Novelists), de 1936, donde se recuerdan los sonoros nombres de los intelectuales que tuvieron que abandonar Europa, y donde participaban también algunas mujeres escritoras de valía, como Victoria Ocampo.

El final, espléndidamente bien contado, desde el punto de vista del lenguaje cinematográfico, sigue siendo vitalmente nostálgico, pues nos hace pensar qué Stefan Zweig hubiese sido posible si no hubiese tenido que abandonar Europa, o en caso de no haber habido II Guerra Mundial y haber podido instalarse en sus trayectorias principales de escritor, de europeo y de amigo.

Es precisamente de agradecer que esta película detallista haya puesto en el ojo de mira al Zweig amigo, es decir, en su faceta amigable, pues la cámara gasta tiempo en mostrar cómo disfruta con el regalo vivaz y con la compañía de los cercanos, cómo se alegra de un nuevo vecino alemán o cómo trata amablemente a la empleada que espera un niño, que quizá nazca cuando él.

Resulta pues, este Stefan Zweig que ha contemplado a Europa desde lejos, un punto a favor para esperar otras grandes películas detallistas de la mano (y los ojos) de Maria Schrader.

Para ver el corto de Stefan Zweig: Adiós a Europa, se puede contemplar en el siguiente enlace: https://www.youtube.com/watch?v=blP0GgVGfqA

Para consultar el argumento de algunas obras de este escritor, se encuentran en: http://www.acantilado.es/persona/stefan-zweig/

Nieves Gómez Álvarez

Publicado por: Nieves Gómez Álvarez


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