Dos de mayo de 1808 y el principio del Estado Liberal en España

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may

pintura de goya

General, Historia, Humanidades

Al iniciarse el siglo XIX Europa se encontraba conmocionada por las Guerras napoleónicas y por los principios inspiradores de la Revolución Francesa. Tales factores no son ajenos  a España; con el agravante de que a una guerra feroz y a una importante crisis económica, había que añadir un proceso de ruina en las instituciones del Antiguo Régimen que se veían incapaces para dar respuesta a las demandas y a la dinámica de la sociedad y la época.

El 2 de mayo de 1808 el pueblo madrileño se levanta contra las fuerzas de ocupación francesas, fue el inicio de un levantamiento general de la población española y el cual es considerado el primer episodio de la Guerra de la Independencia. Abandonados y traicionados los españoles por sus felones gobernantes, agotadas las Instituciones, sólo la Nación en armas fue capaz de responder a la villanía y la traición. Pero al tiempo, aquella Nación era el resultado de la fusión de los españoles con un mismo fin: lograr la libertad a través de la independencia y fundarla en una Constitución elaborada por unas Cortes nacionales.

La posibilidad de resolver tan grave crisis institucional va a producirse mediante un instrumento fundamental: la Constitución de 1812. El texto, promulgado en Cádiz el 19 de marzo ha pasado a la Historia como el instrumento clave donde fueron fijadas las bases del Estado Moderno en España.

Con las inspiraciones basadas en la tradición española, otras procedentes de la Revolución Francesa, principalmente Montesquieu o la Constitución de 1791 y la influencia de los tratadistas ingleses, se procedió a sustituir la inservible estructura institucional del Antiguo Régimen. En primer lugar, hay un intento tímidamente democratizador, al adoptar la representación nacional proporcionada a la población, frente al sistema del Antiguo Régimen, que no respetaba dicha igualdad .

El centralismo fue a lo largo de los siglos el principio fundamental para la creación de los Estados modernos. Los constituyentes gaditanos profundizaron en el proceso centralizador iniciado anteriormente y la finalidad política de este centralismo fue que a partir de 1812, se reconocería la igualdad de todos los españoles ante las leyes, incluidas las cargas fiscales, la prestación de los servicios públicos, los derechos de los ciudadanos en general, pues sólo el centralismo legislativo, administrativo y judicial garantizó la igualdad, mantenida sin fisuras por regímenes democráticos o autoritarios hasta el proceso descentralizador de 1978 .

El principio unitario y centralizador fue impuesto por la Constitución de Cádiz, comenzando por la corona, cuyo titular, en lo sucesivo será exclusivamente rey de España, obviando la mención a los antiguos reinos, principados y señoríos del territorio español. Existirán unas Cortes únicas para aprobar las leyes que afectan a todos los españoles y la aplicación de las mismas, tanto en las causas civiles como en las criminales, residirá en los Tribunales establecidos por la ley.

Centralismo y unidad legislativa, pues en la práctica desapareció cualquier diversidad legal, al afirmar en Cádiz el principio de unidad de códigos o leyes para toda la monarquía. Las normas civiles, penales, administrativas o las reguladoras de los bienes y servicios públicos, las que configuran el nuevo derecho de propiedad y en general las grandes leyes del siglo XIX, se dictarán, para ser aplicadas en todas España, y lo fueron sin excepciones para todo el territorio y todos los ciudadanos.

El levantamiento de los madrileños ese 2 de mayo de 1808 había abierto el camino al nacimiento y a la construcción del Estado Liberal  en España.

E. Orduña

 

 

Publicado por: E. Orduña


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