Dolores Redondo: “Mi trilogía está basada en un crimen real: una niña asesinada por sus padres dentro de una secta satánica”

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Post Dolores Redondo. Foto de Dolores Redondo

Literatura

A Dolores Redondo le ha costado apenas dos años meterse en el bolsillo al público de la novela negra. Su Trilogía del Baztán captura a los lectores con una adictiva trama policial que además los sumerge en los mitos y leyendas del norte de Navarra. Redondo ha vendido 300.000 ejemplares y acaba de publicar la tercera y última entrega de este ciclo: Ofrenda a la tormenta. Es la invitada del mes del Aula de Cultura de UNIR y en esta entrevista para la Escuela de Humanidades nos habla de literatura y la vida, del género negro y de las fuertes mujeres del Baztán.

¿Por qué escribir?

Para contestar a eso tendría que remontarme a la infancia, que es cuando empecé a escribir. Yo era la hermana mayor y la que me sigue murió, con lo cual mi entorno se volvió un poco triste. Y empecé a escribir para compensar lo que no me gustaba.

Siempre se dice que leer ensancha el mundo, pero yo siempre digo que a mí me lo hizo más pequeño. El leer te muestra unos mundos que a veces no se parecen en nada al tuyo, y eso abre tu mente y abre tu mundo. Pero también por comparación, hace que tu realidad parezca más sórdida, más pequeña y más provinciana que esas cosas fantásticas que lees en los libros.

Yo recuerdo que yo quería vivir en Boston, leía un montón de libros sobre la mafia, y Boston me parecía un lujo de vida, una ciudad en la que pasaban cosas, y no un sitio normal como en el que yo vivía, un lugar de trabajo, de vida. Era tedioso para mí, no tan atractivo como la familia Corleone y sus aventuras.

La novela policiaca está viviendo un gran momento tanto en términos creativos como por aceptación del público. Pero, ¿por qué la eliges?

Todos mis cuentos, desde mis primeros escritos, han tenido un tinte negro. No necesariamente policiaco, pero sí oscuro, negro. Yo escribía sobre las cosas que me habían marcado. Sobre la muerte, muchísimo, sobre el duelo, sobre la pérdida… Esa sordidez que veía a mi alrededor, esos adultos que quizá no comprendían a los niños… Yo siempre escribía sobre esas cosas, sobre las costumbres que odiaba, como las visitas, el tener que besar a alguien por obligación, callarse aunque tuvieras razón porque un adulto estaba hablando…

¿Era una forma de rebelión?

De alguna manera los primeros escritos siempre lo son. Los autores, si comienzan temprano, suelen iniciarse con escritos que casi son o cartas o diarios. Y sirven sobre todo para poner de manifiesto tu rebeldía y tu inconformismo con todo lo que está a tu alrededor, básicamente para decir por qué te has enfadado con tus amigos, o tus padres, etc.

Como soy hermana mayor, y al fallecer mi hermana, me llevo bastante con los siguientes, 10 con una y 12 con la otra. Entonces me convertí en una contadora de cuentos, de historias. Siempre recuerdan y se ríen mucho haciéndolo, que yo reconvertía cuentos que ya existían. Hacía mis propias versiones de Caperucita, La Bella durmiente… y eran muy irreverentes y muy divertidas.

¿Qué espacios quedan para la renovación de la novela policiaca? ¿Cuál dirías que es tu aportación al género?

Nada es nuevo bajo el sol. Todo está contado, pero todo puede contarse con una voz distinta. Todas las canciones han sido cantadas y de pronto volvemos a escuchar una en otra voz y nos resulta nueva y fascinante. Y es porque es capaz de tocarnos.

Yo creo que si he aportado algo, no soy yo la que debo decirlo, son los lectores. Pero lo que ellos me dicen es eso: tocar con otra nota, contarlo desde otra perspectiva, desde otro punto de vista que no tiene por qué ser el mejor, pero que es diferente.

Por lo que sí abogaría es por el mestizaje. Yo hace mucho tiempo que decidí que la novela negra típica en la que hay un crimen y su resolución se me quedaba corta. Quería saber mucho más, quería más información, me faltaban elementos. Y esos elementos están en otros géneros.

Creo que el género debe de beber del género, pero no únicamente. Esa fusión, en mi caso está clara, con la mitología y con aspectos familiares. Creo que la novela negra es un género que soporta perfectamente los mestizajes saliendo siempre renovada y enriquecida.

A mi juicio, se podría escribir una novela negra mezclada con cualquier otro género: fantástico, ciencia ficción, histórico, etc. De hecho, hay muchos autores haciendo cosas así muy interesantes, y creo que todos salimos ganando.

La protagonista de su trilogía, Amaia Salazar, es una mujer inteligente, fuerte, pero también con un pasado de víctima y muchos demonios a los que enfrentarse. ¿Esa vulnerabilidad es la que la hace diferente como investigadora?

Creo que le otorga un compromiso especial con las víctimas por el hecho de ser una víctima. Una víctima de las que no lo reconoce. Cuando dices “a mí no me ha pasado nada, yo puedo con todo”, es cuando te encuentras un día con que ese fantasma o ese muerto reaparece y está tan vivo como siempre.

La mezcla de fuerza y fragilidad de Amaia tampoco es tan rara. Sin llegar a los extremos tan fuertes de dolor de Amaia Salazar, lo percibo en muchas mujeres de mi alrededor. Y es algo que admiro mucho en las mujeres. Este lema de Baztán que es hacer lo que hay que hacer.

Blog Dolores Redondo. Portada de Ofrenda a la Tormenta de Dolores Redondo

Te levantas, y sin saber siquiera si es lo acertado, sabes que tienes que seguir, continuar. Esa fortaleza, solamente el valor que supone levantarse de la cama cada día para muchas personas en este país, enfrentarse a lo cotidiano, que muchas veces es la gran batalla y la gran lucha, ya merece darles un lugar.

En el caso de Amaia, como es un personaje de ficción, esto está llevado al extremo, porque es la historia que quería contar. Pero creo que es un rasgo bastante común en muchísimas mujeres y también en muchos hombres, pero yo he querido poner el foco en este tipo de familia matriarcal, que es la que mía propia, en la que yo me crié.

La trilogía refleja comportamientos humanos de extrema violencia… ¿supone un reto lidiar con lo más oscuro del alma humana, exige buscar una forma de encajar lo monstruoso en la vida cotidiana?

Lo has definido perfectamente. A veces cuando me preguntan por qué este interés por esto desde siempre, por qué este tipo de literatura, lo tengo claro. Al fin y al cabo es una criba. Escribir, lo ha sido para mí siempre, es una forma de cribar la realidad, de filtrarla y de que sea admisible.

Evidentemente soy capaz de soportar mejor un crimen en una novela, aunque a muchos les espeluzne, que un crimen en un telediario o en la prensa. Y a menudo me encuentro barbaridades bastante superiores a las que yo describo en una novela.

Al final de la tercera novela hay una nota del autor en la que explico que la trilogía está basada en un hecho real. Un hecho real que aún hoy en día está siendo investigado, que está bajo secreto de sumario. Y el hecho real es el crimen de una niña a manos de sus padres, dentro de una secta satánica. Esa noticia fue auténtica, y el día que la leí no daba crédito. Espero que algún día los responsables paguen por ello.

Es de San Sebastián, y sin embargo sus novelas se desarrollan en el valle del Baztán. ¿Qué le ha enamorado de ese escenario?

Soy donostiarra, pero estoy casada con un navarro, mis hijos nacieron aquí. Llevo viviendo aquí muchos años y nunca he olvidado que soy donostiarra. Pero también tengo una deuda de gratitud con un lugar donde soy muy feliz, donde he sido acogida estupendamente.

En el valle del Baztán se dan unas características únicas, yo siempre digo que es un caramelo para un escritor. Lo mismo que he escrito una novela policiaca con tintes mitológicos, podía haber escrito una histórica, desde el contrabando hasta las Guerras Carlistas, pasando por los tiempos en los que los pobladores iban a hacer las Américas… Es un lugar con muchísima historia, muy marcada por el castigo de la Santa Inquisición a la brujería…

Es en esta zona donde se dio la mayor concentración de brujas y brujos confesos de todo el país. El nombre de Amaia Salazar está tomado del gran inquisidor Salazar, que después del auto de fe de Logroño de 1602 viajó a Elizondo y vivió un año y medio allí, investigando la presencia del demonio en la zona.

Decidió regresar y hablar con los inquisidores para decirles que no, que en Baztán no estaba el demonio, que había otras cosas, otra potencia, otra fuerza, otra manera de entender las cosas, pero que no era el demonio.

Y quise darle el nombre de este inquisidor a Amaia porque me llamó la atención que en aquella época, en la que podía haber caído por poner en duda cualquier cosa que dijera la Inquisición, tuvo el valor de investigar, de comprobar con sus propios ojos, de interrogar a la gente y de tomar una decisión basada en hechos y no en suposiciones.

El mundo rural, ¿sigue siendo especialmente duro para las mujeres, o han conseguido conquistar su lugar en él?

Creo que ahora mismo, en la zona de Baztán, las circunstancias son duras, como en cualquier sitio. Por el paro, porque muchos jóvenes no tienen empleo y se tienen que ir a otras zonas, y me consta que les gustaría vivir en Elizondo o Baztán, pero tienen que irse por eso, porque son zonas rurales donde no hay trabajo.

Pero en general las mujeres han salido fortalecidas del tipo de vida matriarcal y son muchas las que dirigen sus negocios, sus caseríos… y como se sigue dando esta unión entre ellas, esta alianza femenina, creo que han salido fortalecidas.

Se han hecho fuertes y se han hecho bastante independientes, sin menoscabo del hombre. Él nunca se ha sentido atacado porque nunca ha sido destronado. Siempre ha sido el rey, muy bien tratado. Pero las circunstancias han hecho que tradicionalmente estos hombres emigraran a América, y eran las mujeres las que quedaban a cargo del caserío, de los hijos, de contratar personal, de vender la cosecha…

Estas zonas fortalecen a la gente. Yo hace poco estaba en Noruega y no dejaba de preguntarme por qué, por qué hay un asentamiento humano allí. Les fortalece sin duda. Fortalece el carácter, fortalece el cuerpo. Y en el caso de Baztán, está muy bien que se hayan conservado algunas de las costumbres como las recetas, los bailes, el idioma… Se han hecho pedazo de mujeres, las admiro mucho.

Una de sus novelas se ha convertido en cómic y la Trilogía del Baztán se va a llevar al cine… Como autora, ¿cómo vive que su obra sea materia prima para otros creadores?

Da mucho miedo, da vértigo. Sobre todo en el momento en el que te lo proponen, te dices “qué van a hacer con esto”. Tienes de que ser consciente de que en el momento en el que dejas que alguien entre, los demás también son creativos, son artistas, da igual un dibujante de cómic que un director de cine, que un actor o un guionista. Y ellos van a poner su granito de arena o su montaña de arena, y hay que ser consciente de ello en todo en momento.

La película todavía no existe pero confío en que lo hagan bien. La productora española es Atresmedia, pero la internacional, la dueña de los derechos, es NadCon, que es la productora de Stieg Larsson, de Wallander (Kurt Wallander, protagonista de las novelas de Henning Mankell)…

Han adaptado muchos libros, tienen guiones muy buenos, saben adaptar negra y criminal y creo que le darán el ambiente adecuado. No va a ser mi obra, soy consciente, pero sí que estoy ilusionada.

Y con el cómic, lo mismo, fue una sorpresa. El dibujante me tuvo en cuenta, me enseñó varios bocetos y me iba preguntando. Pero él ha dibujado los personajes como él los ve. Y esto es así. Seguramente tu Amaia Salazar y la mía no se parecen, se parecen en lo que tienen que parecerse. Cada director hace suya la obra y esto es maravilloso. Yo solo espero que hagan un buen trabajo, respetuoso.

Publicado por: María Gil. Escuela de Humanidades de UNIR


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Comentarios

Francisco Javier RUIZ LOZANO dice:

Es sorprendente haberme encontrado con ésta magnífica obra que nos ofrece Dolores Redondo, y coincido con ese punto de vista que refleja la lucha de cada ciudadano con su vida cotidiana,en la que nos encontramos casos espeluznantes de difícil encaje para nuestras mentes, el hecho de enfrentarnos al día a día cuano salimos de casa, a todos o a muchos nos ocurre esa sensación de con qué nos encontraremos hoy? En mi parecer le estoy muy agradecido por hacernos ver la vida tal y como es, un poco oscura y con ciertos momentos de nostalgia y a la vez fuerza para seguir luchando, no debemos quedarnos parados pues sentimos que la vida se acabaría, llenemos nuestra vida de grandes momentos de lo bonito que podemos hacer nuestro día a día y muy importante y satisfactorio lo que causamos en el otro, en los que nos rodean. Mi profesión es la de servir y ayudar por lo que me siento feliz, profesión dura y a la vez gratificante orgulloso de ser un Policía Nacional, me veo motivado al dar con una sublime escritora de la que solo puedo decir un enorme GRACIAS POR TODO Dolores espero seguir motivado con la lectura con cada libro que nos das pues me llenas de sensaciones con tu trabajo, merecidísimos premios sin duda, siempre estarás entre mis preferidos un enorme abrazo y que no te fallen las fuerzas para seguir nunca, todos lo agradeceremos, sincera y atentamente uno mas de tus lectores.






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